Sopa de pimiento rojo asado
Para hacer sopa de pimiento rojo asado, tateme pimientos rojos bajo el gratinador hasta que se ennegrezcan, déjelos sudar y pélelos, luego cuézalos con cebolla, ajo y tomate y licue hasta que quede terso, terminando con un poco de crema. Asar los pimientos es lo que da a la sopa su sabor profundo, dulce y ahumado; los pimientos crudos no se le acercan. Pelar las pieles tatemadas mantiene la textura sedosa. Sirva caliente con un remolino de crema y pan crujiente.
La sopa de pimiento rojo asado es el fin del verano en un tazón: pimientos dulces tatemados hasta quedar ahumados, licuados con tomate y un poco de crema en algo sedoso, rico y de un rojo profundo precioso. Cuando las plantas de pimiento vienen cargadas y las cajas del mercado se desbordan, esta es la manera acogedora y elegante de gastarlos.
El asado es el sabor
No se salte el tatemado. Ase los pimientos bajo el gratinador (o sobre la llama, o en la parrilla) hasta que las pieles estén negras por todos lados, y luego déjelos sudar en un tazón tapado 10 minutos para que las pieles se resbalen. Ese sabor profundo, dulce y ahumado es toda el alma de la sopa; los pimientos crudos dan en cambio un resultado delgado y con sabor a pasto.
Vaya más lejos de lo que se siente cómodo. Quiere las pieles genuinamente negras y ampolladas en casi toda la superficie, no apenas pecosas: esa capa ennegrecida se va a quitar, y lo que deja atrás es el dulzor ahumado sobre el que descansa toda la sopa. Un asado tímido da una sopa que sabe vagamente a pimiento y a nada más.
Use pimientos rojos, naranjas o amarillos, no verdes. El pimiento verde es el mismo fruto cortado sin madurar; sabe a pasto y es ligeramente amargo, y asarlo concentra eso en vez de endulzarlo. Esta es una receta para los ya bien maduros del final de la temporada.
Pelar para la seda
Quitar las pieles tatemadas es lo que vuelve sedosa la sopa licuada en vez de fibrosa. Son unos minutos de trabajo que transforman la textura.
El paso del sudado es lo que hace que pelar sea fácil en vez de fastidioso. El vapor atrapado despega la piel de la pulpa: después de diez minutos tapados, casi toda se desliza bajo el pulgar. Sáltese el tapado y va a terminar picándola con un cuchillo.
No los enjuague bajo el chorro. Es tentador cuando tiene las manos negras, pero se va a llevar los aceites ahumados que son el punto del ejercicio. Límpiese los dedos en un trapo y acepte el desorden.
Trabaje sobre el tazón para atrapar los jugos que escurren. Ese líquido es intensamente sabroso y pertenece a la olla.
Cremosa, a su manera
Licuada, la sopa queda naturalmente tersa, así que solo necesita un poco de crema para terminar, o nada. Licue dentro una papa cocida o un chorro de leche de coco para una versión sin lácteos con cuerpo.
Licue más tiempo del que cree: dos minutos completos. Los pimientos tienen más fibra que los tomates y la diferencia entre «licuado» y «bien licuado» se ve clarísima en el tazón. Páselo por un colador si lo quiere de verdad aterciopelado.
Agregue los lácteos fuera del fuego y no los hierva después. La crema mantenida en hervor dentro de una sopa ácida se puede cortar.
Cuando no sale bien
- Delgada y aguada. Demasiado caldo. Agréguelo de a poco: los pimientos y los tomates cargan mucho líquido por sí mismos.
- Amarga. Pimientos verdes, o ajo quemado. La piel ennegrecida es la meta; la pulpa ennegrecida por debajo no.
- Con sabor a pasto, no dulce. Poco asada, o pimientos sin madurar.
- Fibrosa o arenosa. Pieles dejadas puestas, o poco licuada. Cuélela para rescatar una tanda.
- Cortada o granulosa tras agregar la crema. Hervida después de que entraron los lácteos. Agréguelos fuera del fuego.
- Plana. Sal primero, después unas gotas de vinagre o limón. Las sopas dulces necesitan ácido o saben empalagosas.
Cómo guardarla y congelarla
Se conserva 4 días en el refrigerador y se congela muy bien hasta 3 meses: congélela antes de agregar la crema e incorpórela fresca al recalentar, ya que los lácteos congelados dentro de una sopa suelen separarse al descongelarse.
Este es uno de los mejores destinos para un excedente de pimiento, porque asar y congelar los pimientos mismos también es una opción: tateme, pele y congélelos planos en bolsas, y haga sopa cuando quiera durante el invierno. Eso suele ser más útil que congelar la sopa terminada, porque los pimientos asados también van a pastas, sándwiches y dips.
Lo que no debe hacer es ponerla en frascos. El pimiento es una verdura poco ácida y una sopa licuada de pimiento y crema no tiene un proceso seguro de baño maría. Si quiere pimientos en la alacena en vez de en el congelador, encúrtalos con una receta probada o enlátelos a presión al natural.
Hágala suya
- Atajo: buenos pimientos asados de frasco, para una versión rápida entre semana.
- Profundidad ahumada: una pizca de pimentón ahumado o un chipotle.
- Herbácea: albahaca licuada dentro, o un remolino de pesto encima.
- Más sustanciosa: un puñado de arroz cocido o frijol blanco.
- Más rica: una cabeza de ajo asada exprimida dentro antes de licuar.
- Más filosa: feta o queso de cabra desmoronado encima en vez de crema.
Sírvala caliente con un remolino de crema, unas hojas de albahaca y pan crujiente para mojar. Es una sopa simple y elegante que hace que una cosecha de pimientos sepa a algo especial.
De un vistazo
Sopa de pimiento rojo asado
Ingredientes
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Instrucciones
- Tateme los pimientos bajo el gratinador hasta que estén negros por todos lados. Déjelos sudar en un tazón tapado 10 minutos, y luego pélelos y despepítelos.
- Ablande la cebolla y el ajo en el aceite de oliva.
- Agregue los pimientos asados, el tomate y el caldo. Cueza 15 minutos a fuego suave.
- Licue hasta que quede terso. Incorpore la crema y sazone.
- Sirva caliente con un remolino de crema y pan crujiente.
Preguntas frecuentes
¿Cómo aso y pelo los pimientos?
Tateme los pimientos enteros bajo el gratinador (o sobre la llama de gas, o en la parrilla), girándolos hasta que las pieles queden negras y ampolladas por todos lados. Después póngalos en un tazón cubierto con un plato, o en una bolsa, 10 minutos: el vapor afloja las pieles. Cuando pueda manipularlos, las pieles tatemadas se resbalan solas y usted saca las semillas. Ese paso de asado es de donde viene el sabor.
¿Puedo usar pimientos asados de frasco para ahorrar tiempo?
Sí: los pimientos rojos asados de frasco de buena calidad son un buen atajo y vuelven esta sopa muy rápida. Escúrralos y úselos en lugar de los recién asados. El sabor no será tan profundo como el de los que usted mismo tateme, pero es excelente para entre semana. En plena temporada de pimiento vale la pena asarlos; el resto del año, el frasco es su amigo.
¿Cómo la hago cremosa sin crema?
La sopa queda naturalmente sedosa una vez licuada, así que no necesita mucho. Para una versión sin lácteos, omita la crema y licue dentro una papa cocida o un chorro de leche de coco para dar cuerpo, o simplemente déjela como una sopa brillante de pimiento y tomate. Un buen licuado es lo que la vuelve tersa; la crema es un toque final, no un requisito.