Cobbler de durazno fresco

↓ Ir a la receta

Para hacer cobbler de durazno, mezcle duraznos maduros rebanados con azúcar y un poco de fécula de maíz, extiéndalos en un refractario y deje caer cucharadas de una masa blanda tipo bísquet por encima. Hornee a 190 °C unos 40 minutos hasta que la fruta burbujee y la cubierta esté dorada y bien cocida. Los duraznos maduros de temporada marcan toda la diferencia, y la fécula evita que el relleno quede aguado. Sirva tibio con helado o crema.

Cuando los duraznos están maduros, fragantes y escurriéndose por la muñeca, el cobbler de durazno es adonde pertenecen: fruta dulce y mermelada bajo una cubierta dorada y blanda tipo bísquet, horneada hasta que burbujea por los bordes. Es un postre acogedor y de antaño que se arma en un solo refractario, y no hay mejor destino para una canasta de duraznos de verano en su punto.

Los duraznos maduros lo hacen

El cobbler es un escaparate para la fruta, así que use duraznos maduros, fragantes y de temporada: los que ceden un poco al presionarlos y huelen a verano. Los duraznos poco maduros quedan firmes y ácidos; los maduros se funden en un relleno mermelado. Este es un postre de finales del verano, para cuando los duraznos están en su mejor momento.

Espese el relleno

Los duraznos son jugosos, así que mézclelos con una cucharada de fécula de maíz y un poco de azúcar y limón para que el relleno quede brillante en vez de aguado. Pélelos o no: las pieles se ablandan al hornearse, así que es una preferencia de textura, no una regla.

La cubierta de bísquet

Lo que lo hace un cobbler es la cubierta blanda tipo bísquet, dejada caer sobre la fruta a cucharadas, que hornea en montículos tiernos y dorados. Deje huecos para que los duraznos burbujeen entre ellos.

Hágalo suyo

  • Especiado: canela, nuez moscada o un poco de jengibre.
  • Fruta mixta: duraznos con frutos rojos, ciruelas o nectarinas.
  • Duraznos congelados: funcionan bien; agregue más fécula de maíz.
  • Más crujido: una espolvoreada de azúcar gruesa sobre la cubierta antes de hornear.

Sírvalo tibio, con helado de vainilla o crema para verter derritiéndose sobre la fruta. Es el sabor de la temporada del durazno en su punto: humilde, hogareño e imposible de no repetir.

De un vistazo

Cobbler de durazno fresco

Preparación
20 min
Cocción
40 min
Total
1 h
Rinde
6 porciones

Ingredientes

Toca un ingrediente para marcarlo

Instrucciones

  1. Mezcle los duraznos con el azúcar, la fécula de maíz y el limón. Extiéndalos en un refractario engrasado.
  2. Bata la harina, el azúcar, el polvo de hornear, la sal y la especia; incorpore la mantequilla derretida y la leche hasta formar una masa blanda.
  3. Deje caer cucharadas de la masa sobre los duraznos, dejando huecos para que la fruta burbujee entre ellas.
  4. Hornee a 190 °C unos 40 minutos, hasta que la cubierta esté dorada y bien cocida y la fruta burbujee.
  5. Deje entibiar un poco; sirva tibio con helado o crema.

Preguntas frecuentes

¿Hay que pelar los duraznos?

Usted decide. Las pieles de durazno se ablandan al hornearse y mucha gente las deja para un cobbler rústico y menos trabajo. Para un relleno más terso, pélelos: haga una X en la base, sumérjalos en agua hirviendo de 30 a 40 segundos y retire las pieles. Los duraznos maduros se pelan fácil así. Las dos versiones son deliciosas; pelar es solo una preferencia de textura.

¿Puedo usar duraznos congelados o de lata?

Sí. Las rebanadas de durazno congelado funcionan bien: úselas desde congeladas y agregue una cucharada extra de fécula de maíz por el líquido de más. Los duraznos de lata (bien escurridos) también sirven en un apuro, aunque son más blandos y dulces, así que baje el azúcar añadido. Los duraznos frescos maduros de verano son lo ideal, pero esta receta es indulgente y se adapta a lo que tenga.

¿Cuál es la diferencia entre un cobbler y un crisp?

Un cobbler lleva una cubierta blanda tipo bísquet o bizcocho, dejada caer o extendida sobre la fruta, así que hornea como pequeños bollos o una capa de pastel tierna. Un crisp (o crumble) lleva en cambio una cubierta crujiente tipo streusel o de avena. Los dos son postres de fruta horneada, pero la cubierta de bísquet del cobbler es lo que le da su nombre y su carácter reconfortante.